jueves, 15 de octubre de 2015

Love - Forever Changes (1967)


Por Pablo Souto.

Love y su motor creativo, Arthur Lee, permanecen perennemente como grupo de culto debido a unos esplendorosos trabajos en forma de LPs, que en su época cayeron en el mas profundo de los olvidos y fueron injustamente ignorados por mentes mas preocupadas de captar productos sonoros más digeribles o discos que sonaban a pretenciosidad e intelectualidad barata de sesiones de hachís estilo Grateful Dead o los sobrevalorados Jefferson Airplane con ese personajillo experta en gorgoritos que podían romper cristales llamada Grace Slick.

Love era un quinteto californiano formado por John Echols y Brian Maclean a las guitarras, Ken Forssi al bajo, Michael Stuart a la batería y percusión y ese genio oculto llamado Arthur Lee que además de componer, cantar y dirigir todo el cotarro tocaba la guitarra (Esa sería la formación que grabaría el legendario álbum Forever Changes).


Sus dos primeros discos: Love (1966) con una clara influencia del folk-rock y del pop británico (Lee era un enamorado de la mayoría de los grupos ingleses que protagonizaron la invasión británica: Beatles, Rolling Stones, Animals, Dave Clark Five, etc) y Da Capo (1967) otro fenomenal álbum, que incluía un tema llamado “Revelation” que ocupaba toda la cara B y seguía las pautas marcadas por los Rolling Stones en “Goin’ Home”.

Estos dos primeros discos carecieron de total repercusión a nivel de ventas (aunque el primer LP llegó a vender la muy estimable cifra de 100.000 copias) pero sin embargo les ayudaba a mantener un público fiel que los seguía y aupaba durante sus incendiarias actuaciones en el mítico barrio de Sunset Strip.

Sin embargo, su propia compañía de discos, Elektra, cada vez confiaba menos en ellos y alrededor de 1967 estaba mas preocupada en promocionar y apoyar a su gran fichaje, The Doors que acababan de ser número 1 en las listas de sencillos con el clásico “Light My Fire”; Love o mejor dicho, su cabeza pensante Arthur Lee, se movía por territorios mas inquietos y estaba centrándose en la preparación de un álbum que sacaría a flote todas sus inquietudes artísticas y todo su potencial creativo; el disco sería uno de los mejores discos de los 60: Forever Changes, un LP apodado de modo discutible en su tiempo como el Sgt. Pepper’s Americano debido a sus arreglos orquestales; pero catalogar a Forever Changes de esa forma sería simplificar demasiado a un disco que era mucho más que ese simple cliché y que pocos nexos de unión le ataban con la genial obra del cuarteto de Liverpool.

Forever Changes cuando se editó, en Noviembre de 1967 sólo pudo llegar al puesto 154 de los más vendidos de Billboard y su single estrella “Alone Again Or” tampoco entró en los 100 sencillos de ventas; Un pobre balance para tan majestuosa obra, que definitivamente el tiempo ha terminado por darle la razón (se calcula que hoy en día con la reedición del álbum en formato CD ha llegado a vender hasta 1 millón de copias).

Forever Changes iba a ser producido inicialmente por el entonces miembro del grupo Buffalo Springfield, Neil Young, pero finalmente debido a problemas de fechas con su banda (y también probablemente con problemas con ciertas sustancias psicotrópicas con las que Young se deslizaba por aquellos días) el disco terminó siendo producido por el propio Arthur Lee y por Bruce Bottnick. El disco había sido comenzado a grabarse en los Sunset Sound Studios de Hollywood en Junio de ese mismo año.

En el álbum, Lee nos obsequia unas soberbias lecciones de psicodelia, folk rock, R&B, pop y todo ello empapado en unos bellísimos y complejos arreglos orquestales; Se podría decir que Lee mezcló estos estilos de los 60, les dio su toque personal, les añadió toda su poética letrística y los coloreó con acompañamientos orquestales.

De las 11 obras maestras que forman el disco, 9 están compuestas por Lee y 2 por Brian MacLean. Las dos composiciones de MacLean “Alone Again Or” y “Old Man” muestran el tono más amable y cálido del disco, preciosas baladas de las cuales “Alone Again Or” ha quedado como el tema mas recordado del disco; esta rotunda obra de arte con aroma pop, contiene además un delicioso arreglo de trompetas muy a lo tijuana sound dónde se nota la influencia de Herp Albert.

El resto del disco ya es obra de Lee, que firma canciones tan diferentes entre si como la agresiva “A House Is Not a Motel”, un potente rock con solos de guitarra dobladas, además es uno de los pocos temas del álbum en no incluir acompañamiento orquestal. ”Live and Let Live” es más delicada, una melodía de pop lento pero con las mismas premisas que la anteriormente mencionada en su relación con la aspereza de los solos de guitarra en la que se nota la influencia de Hendrix (intimo amigo de Lee).

“Maybe the People Would Be the Times Or Between Clark and Hilldale” es una canción con ritmo y acompañamiento desenfadado, el tema parece casi un tributo a Burt Bacharach al guardar enormes similitudes (Love ya había demostrado su admiración por Bacarach al versionar en su primer LP el tema “My Little Red Book”), en cambio “Bummer in the Summer” con sus fraseos y sus latigazos de guitarra acústica suena a Dylan por los cuatros costados.

“Andmoreagain” y “The Good Humor Man He Sees Everything Like This” son dos enormes baladas de sensibilidad acústica, pop delicado y entrañable siempre arropado por livianos arreglos de cuerda y viento; mención aparte hay que hacer a los registros vocales de Lee, que era capaz de entonar con potencia y garra temas como “A House is Not a Motel” y tambien deslizar suavemente su voz en las dos baladas anteriores.

“The Daily Planet” y “The Red Telephone” es psicodelia de primera categoría, mientras que la primera se nos muestra con tono mas garagero, “The Red Telephone” adquiere un tono mas relajado y tétrico, los arreglos de cuerda funcionan a la perfección y el fraseo final es antológico: “.....they’re locking them up today they’re throwing away the key I wonder who it’ll be tomorrow you or me...” todo ello acompañado por un barroco harpsicordio.

El disco se cierra con “You Set the Scene”, un tema de gran complejidad de casi 7 minutos, llena de cambios y con una épica sección final de viento.

Tras este álbum, la banda se desmantelaba, quedando unicamente Arthur Lee, que reclutó a otros nombres para continuar con el grupo y con los que llegaría a grabar el siguiente LP; el estimable Four Sail (1969), pero nunca mas llegaría al nivel de genialidad que alcanzó con Forever Changes a pesar de que pasara totalmente desapercibido para el gran público, debido a eso, a nosotros nos toca enmendar el pasado que no le juzgó en toda su grandeza.


Nota (Sobre 5): 5
Discográfica: Elektra.
Publicación: Noviembre 1967.
Producción: Arthur Lee y Bruce Bottnick.

Personal:
Arthur Lee - Guitarra y voz solista.
Brian MacLean - Guitarra y voz solista en "Alone Again Or" y "Old Man".
John Echols - Guitarra.
Ken Forssi - Bajo.
Michael Stuart - Batería y percusión.

1. Alone Again Or (MacLean) - 3:15
2. A House Is Not a Motel (Lee) - 3:25
3. Andmoreagain (Lee/MacLean) - 3:15
4. The Daily Planet (Lee) - 3:25
5. Old Man (MacLean) - 2:57
6. The Red Telephone (Lee) - 4:45
7. Maybe the People Would Be the Times or Between Clark and Hilldale (Lee) - 3:30
8. Live and Let Live (Lee) - 5:24
9. The Good Humor Man He Sees Everything Like This (Lee) - 3:00
10. Bummer in the Summer (Lee) - 2:20
11. You Set the Scene (Lee) - 6:49

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