miércoles, 21 de octubre de 2015

The Left Banke




Por José Luis García Daumier.

La historia de The Left Banke define perfectamente lo que es un grupo de culto. A finales de los sesenta graban dos discos, uno de ellos excepcional, y aunque en su época no son demasiado conocidos el paso de los años sirve para dejar constancia de su enorme calidad. The Left Banke contribuyeron a hacer más complejo el pop, a demostrar que las dimensiones desde las que podía abordarse una canción eran infinitas.

El grupo se forma en 1965 en Nueva York. Michael Brown, Tom Finn, George Cameron y Steve Martin (su nombre real era Carmelo Esteban Martin Caro, nacido en Madrid) se conocen en los estudios World United, que pertenecían al padre del primero.

El peso compositivo del grupo recaía precisamente sobre Michael Brown, cuya formación musical había sido clásica, lo cual explicaría la importancia que los arreglos tienen en sus canciones. Este interés por crear canciones con apoyos musicales más elaborados, junto a las facilidades que daba el hecho de que su padre fuera el dueño de los estudios, hace que sus primeros temas ("I Haven't Got The Nerve" y "I've Got Something On My Mind") contengan los rasgos característicos de su estilo.

De hecho, su música podría definirse como una mezcla de melodías pop y arreglos de instrumentos clásicos (clavicordios, violines, etc.), en algo que se ha denominado pop barroco o pop de cámara, como también hicieron los Zombies (una de las principales influencias de Left Banke). Este tipo de pop sería el desarrollo más exquisito del pistoletazo que habían dado los Beatles con Rubber Soul y Brian Wilson con Pet Sounds.


Después de que sus primeras grabaciones no consiguieran despertar el interés de ninguna discográfica, Michael Brown decide disolver el grupo y marcha hacia California. Sin embargo, el resto de los componentes retoma una de sus composiciones "Walk Away Renee", de la que sólo se había grabado un esbozo, completan su grabación y la lanzan como single junto con "I Haven't Got the Nerve". Alcanzan el número 6 de las listas norteamericanas. Ante este éxito, el grupo vuelve a unirse y publica otro single: "Pretty Ballerina" / "Lazy Day", que llega al número 15.

A principios de 1967 llega su primer álbum, Walk Away Renee/Pretty Ballerina. Con apenas 18 años de edad cada uno, Michael Brown y su grupo logran una obra maestra, una de las joyas más ocultas del pop. Todas las canciones de este disco pertenecen a un mismo manual de estilo: melodías brillantes potenciadas por los arreglos, que las llenan de lirismo y de una belleza turbadora, junto con la impresionante calidad de las armonías vocales.

El disco empieza con "Pretty Ballerina", la cual incluye una pegadiza línea de teclado que explota en un estribillo memorable. De hecho, esta canción, así como "Walk Away Renee" y "She May Call You Up Tonight", fueron compuestas por Brown inspirado por su enamoramiento hacia Renee Fladen, la novia de Tom Finn. Sigue "She May Call You Up Tonight", otra de las grandes canciones del disco -si es que hay alguna que no lo sea-, donde la brillantez de una melodía de fuerte influencia beat se hace omnipresente y no necesita siquiera ser respaldada por los arreglos. "Barterers and their wives" explora un cierto aire medieval, y es un claro ejemplo de la maestría con que Left Banke conjunta sus voces. Enseguida un clavicordio introduce "I've Got Somehing On My Mind", en esta excelente canción, la melodía, limpia y perfecta, sujeta sobre un ritmo constante de batería, da paso a breves pasajes instrumentales, reflexivos y de una gran belleza.


Hasta aquí el recorrido del álbum ha sido intachable, pero con "Let Go Of You Girl" se alcanza el éxtasis. Probablemente la mejor canción del disco, dibujada sobre un teclado hipnótico y constante a lo largo de la composición, y que se hunde en el interior del oyente hasta dejarlo embriagado. Las voces, en esta ocasión, se hacen hermanas gemelas de la de Colin Blunstone, de los Zombies.

Después de una canción de este calibre, "Evening Gown" suena un poco a interludio de lujo, con todos los ingredientes característicos de Left Banke. Pero pronto aparece otra joya: "Walk Away Renee", que como hemos visto había sido todo un éxito en single. En este caso se trata de una composición más melancólica, perfecta dentro de las leyes del pop. Las cuerdas subrayan la tristeza de la melodía, anticipando la mayor oscuridad de la última parte del disco. Antes, sin embargo, podemos ver cómo el grupo lleva a cabo una canción country, "What Do You Know?", que no resulta demasiado discordante porque sus matices son típicamente Brown. "Shadows Breaking Over My Head" recuerda de nuevo a los Zombies, y sigue la norma general del disco en cuanto a la excelente conjunción de las voces y la perfección de la melodía, que en este caso acentúa su faceta melancólica.

"I Haven't Got The Nerve" tiene un carácter más rítmico, y otra vez el clavicordio es el protagonista. El disco se cierra con un sello de oro, "Lazy Day", donde aparece una guitarra eléctrica abrupta, casi terrorífica. La melodía, más enérgica que en las anteriores canciones, deja claro que si en la primera parte del disco ha primado la placidez pop, al final queda un regusto oscuro, de tristeza próxima a la desesperación.

Poco después de este gran disco de belleza crepuscular, desconocido e infravalorado en su época, los miembros de The Left Banke deciden separarse, sobre todo por la voluntad de Michael Brown de dedicarse totalmente a la composición en estudio. Esto supone bastantes problemas, ya que Brown continúa grabando con el nombre del grupo, algo a lo que se opone el resto de los miembros.

Desde esta separación, Brown edita el single "Ivy Ivy" / "And Suddenly". "Ivy Ivy" es una canción enorme, inmejorable, con una melodía onírica donde unos precisos arreglos de trompeta subrayan ese tono de ensueño. Sin duda alguna, una canción así hubiera hecho que discos como Sgt. Peppers de los Beatles o Pet Sounds de los Beach Boys fuesen aún más grandes, y demuestra el estado de inspiración en que se encontraba Brown. Por otro lado, el nivel de calidad de "And Suddenly", una elegante canción pop, también es muy alto. A pesar de la excepcionalidad de este single, no tuvo ningún éxito por el boicoteo que los otros miembros del grupo realizaron desde el club de fans, con el resultado de que la compañía se negó a promocionarlo.


Brown se reintegra al grupo tres meses más tarde para grabar las canciones "Desiree" e "In The Morning Light", compuestas por él mismo junto a Tom Feher, que había colaborado en el primer disco y en el single "Ivy Ivy" / "And Suddenly". "Desiree" ahonda en la melancolía con la que terminaba el primer disco de The Left Banke, y se sirve de unos arreglos orquestales más recargados y estridentes, pero no pierde en ningún momento la estela de calidad propia de Brown. "In the Morning Light" también incorpora este abigarramiento instrumental, al cual añade un cierto tono épico hasta entonces inexistente en las canciones del grupo.

La calidad de estas grabaciones era muy alta, pero The Left Banke no volvieron a conseguir el éxito que obtuvieron con los singles del primer disco. Michael Brown marchó de nuevo, esta vez definitivamente, y el resto del grupo se centró en la preparación de un nuevo disco. El peso compositivo recae entonces sobre Tom Finn, con la ayuda del guitarrista Tom Feher.

The Left Banke Too es un muy buen disco, de escucha necesaria, aunque quizá resulta un tanto artificial con respecto al anterior. Sin Michael Brown, los demás miembros del grupo se centran en recrear las características de su estilo sin aportar otras novedades, a excepción del abultamiento orquestal y del intento de una mayor complejidad en la estructura de las canciones.

A pesar de todo, "Goodbye Holly" es una canción pop que vuela alto, de las mejores del disco, con un perfecto estribillo basado en la conjunción de las voces. "There's Gonna Be A Storm", por el contrario, se basa en la sensación completa de canción, con unos arreglos sensuales, antes que en la pegada del estribillo. "Sing Little Bird Sing" es una composición hermosa, otra vez con ribetes medievales y unos arreglos que incluyen arpas, cuerdas y percusiones de distinto tipo. "Nice To See You" tiene una fuerte influencia de los Beatles más psicodélicos, y "Give The Man A Hand" es una canción que engaña, pues su comienzo triste, casi una plegaria, da lugar a un estribillo soleado y brillante, configurando una de las mejores canciones del álbum. En "Bryant Hotel" volvemos a encontrarnos a los Zombies, y "Dark is the Bark" es de nuevo una canción sobrecargada de arreglos, lánguida y melancólica, aunque tal vez un poco hueca. Lo mismo podría decirse de la última composición, "My Friend Today". En este álbum también se incluyen las dos canciones anteriormente aparecidas en single, "Desiree" e "In The Morning Light", la única participación de Michael Brown.


El álbum no logró ningún éxito, por lo que el grupo volvió a separarse. Sin embargo, en 1969 es editado un nuevo single de The Left Banke, "Myrah" / "Pedestal", por Michael Brown y Steve Martin. Estas dos magníficas composiciones -resulta difícil decir cuál de ellas es mejor- son la culminación del estilo de Left Banke, y una irrefutable muestra del talento de Michael Brown. Con ellas termina la brillante historia en los 60's de uno de los mejores -y más desconocidos- grupos del pop de cámara.

La carrera de Michael Brown se prolongó durante los 70's en grupos como Montage y Stories. The Left Banke editó un nuevo disco como grupo en 1986, Strangers On A Train (después de ocho años desde que empezara a grabarse), aunque no tuvo ninguna repercusión. Como decíamos al principio, el paso de los años ha hecho que, desde la oscuridad, la obra de The Left Banke continúe reluciendo y adquiriendo importancia. Actualmente, dejar pasar esta colección de canciones sería un lujo suicida para cualquier aficionado al pop.

Es muy recomendable el recopilatorio There's Gonna Be A Storm, ya que incluye todas sus grabaciones desde 1966 a 1969. Es decir, los dos discos completos y todos los singles.

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